Castillo de Rubió

El castillo conserva una torre circular y parte del trazado de murallas. A pesar de ello, lo más destacado del conjunto es la iglesia fortificada de Santa Maria, un templo gótico construido entre el 1275 y el 1317, que contribuyó a mejorar el sistema defensivo del castillo.


Castillo de Òdena

Castillo clave en la cuenca de Òdena, documentado desde el año 957. Estuvo en manos del linaje de los Òdena –protagonistas de numerosos episodios de violencia feudal durante los siglos XII y XIII en toda la comarca– hasta finales de ese siglo, cuando perdieron todos los derechos sobre el castillo, que acabó bajo el dominio de los Cardona.


Castillo de Sant Esteve

Imponente fortaleza flanqueada por tres torres albarranas. Por su emplazamiento, fue un enclave importante en las conquistas y a lo largo de la Edad Media. Finalmente fue destruido en la guerra entre absolutistas y liberales de 1822. Del castillo cabe destacar los serigrafiados realizados en las paredes del calabozo, que representan castillos, caballeros y máquinas de asalto.


Castillo de Vilademàger

Imponente castillo ubicado a lo alto de un acantilado que ya se menciona en el año 987. Bajo el dominio de la casa condal de Barcelona, fue custodiado por los señores del castillo de Queralt y por el linaje de los Cervelló, que ostentaron el título de barones de la Llacuna. Destaca especialmente el cinturón de murallas y torres.


Castillo de Orpí

Documentado des del siglo X, se menciona como castillo lindero entre los obispados de Vic y Barcelona. Conocido como «Castro Auripini», tenía la función de proteger a los condados de Osona y de Barcelona de las razias musulmanas. En el siglo XII entró en la órbita de los señores de Claramunt y, a principios del XIV, en la de los Cardona. La torre es especialmente impresionante.


Castillo de Miralles

Con origen en el siglo X, el castillo de Miralles permitió controlar y repoblar la comarca hacia ponente. Dentro del condado de Barcelona, el castillo fue confiado a la familia de los Cervelló, que a partir del siglo XIV configuraron la baronía de la Llacuna con esta y otras posesiones que tenían en la zona. Hoy en día, lo más destacable de la construcción es el doble recinto de murallas y la iglesia románica.


Castillo de Jorba

El castillo de Jorba destaca por su ubicación (con un gran control sobre los accesos a la cuenca de Òdena) y por la torre y las murallas que cierran el conjunto. Tiene su origen en el siglo X, si bien se convirtió en un sitio clave en el siglo XII, gracias al barón Guerau de Jorba, un noble muy influyente en su época.